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OSTEOPATÍA

La Osteopatía se basa en la creencia de que todos los sistemas del cuerpo trabajan conjuntamente, están relacionados, y por tanto los trastornos en un sistema pueden afectar el funcionamiento de los otros.

Es por tanto una práctica de tipo holístico. El tratamiento, que se denomina manipulación osteopática, consiste en un sistema de técnicas prácticas orientadas a aliviar el dolor, restaurar funciones y promover la salud y el bienestar. Utiliza un amplio abanico de técnicas (impulsos de alta velocidad y corta amplitud, técnicas funcionales, inhibiciones,...) para devolver la armonía y el equilibrio que causan enfermedades e inhiben la recuperación.

Según sus principios, por medio de la manipulación del sistema músculo-esquelético, se pueden curar las afecciones de órganos vitales o enfermedades ya que esta manipulación ayudaría a revitalizar el riego sanguíneo o devolver el grado de movilidad normal a la articulación dañada y por tanto a la curación del paciente. Es considerada una medicina manual muy sutil y se habla de ella como el arte, la ciencia o la técnica para diagnosticar y tratar el disfuncionamiento en éste sentido del cuerpo humano.

El nombre de Osteopatía proviene del griego “osteon” (hueso) y “patos” (enfermedad).

Las bases de la osteopatía fueron establecidas por un médico Americano, el Dr. Andrew Taylor Still, en 1872. El concibió la osteopatía para estimular la capacidad de auto-sanación del cuerpo humano y enunció 3 principios básicos para la práctica de la osteopatía.

Principios de Base:

• Unidad del cuerpo: Cuerpo, alma, el pasado vivido y el medio ambiente están estrechamente ligados.

• Homeostasis: Es la facultad del cuerpo a auto-regularse, a auto-sanarse, a auto-repararse y a mantener un equilibrio o estabilidad delante de las diferentes alteraciones que sufre el organismo.

• Interrelación estructura/función: Todas las estructuras que forman el conjunto del cuerpo humano tienen una función. Cuando un disturbio de la estructura aparece una función es alterada y al contrario una función alterada perturba la estructura.

Lo que caracteriza al organismo humano es el movimiento, y lo que caracteriza al estado de salud es el equilibrio en esos movimientos. La medicina osteopática pretende restablecer los equilibrios perturbados en todo los niveles funcionales del cuerpo humano.

Se sitúa pues, en el contexto de la prevención y de la conservación de la salud. Basada en la anatomía y la fisiología del cuerpo, la Osteopatía es a la vez un arte, una ciencia y una técnica. Es una terapia únicamente manual, opuesta en ese punto a la medicina alopática (convencional), pero totalmente complementaria e interactiva con aquella en la búsqueda de la salud del individuo. Y ha sido más que demostrada su eficacia ampliamente a lo largo de los años.

El osteópata, manipulando el sistema musculo-esquelético busca a conocer si el sistema de articulaciones y músculos está correctamente alineado y si funciona bien o si por el contrario un accidente, una mala posición o el estrés psicológico lo han alterado. En la teoría de la osteopatía esta alteración del sistema musculo-esquelético provoca un disfuncionamiento local o regional de las funciones nerviosas y así una alteración de las funciones de los diferentes órganos vitales.

¿Cuándo se debe consultar un osteópata?

• Por prevenir y conservar un estado de salud correcto.

• Si un disturbio aparece después de un choque, accidente o caída con traumatismo así no haya relación aparente entre los dos.

• En caso de síntoma persistente e inexplicado por la medicina alopática.

• En caso de estrés, de agotamiento o si tiene la necesidad de “escuchar su cuerpo”. Para encontrar un equilibrio y harmonía después de tratamientos largos en caso de enfermedades graves.

• Mal de espalda crónico, reumatismos, artrosis, lumbagos, neuralgias, ciáticas, migrañas,…

El Tratamiento Osteopático.

Todo tratamiento osteopático será establecido en función de las necesidades personales de cada individuo y adaptado a la medida de sus progresos.

Las principales técnicas osteopáticas son: las manipulaciones suaves de las articulaciones, la presión brusca y rápida pero indolora, el posicionamiento destinado a hacer desaparecer las tensiones de las zonas afectadas y las técnicas de “energía muscular”.

Los osteópatas pueden recomendar ejercicios, técnicas de relajación, estiramientos específicos o consejos a seguir por los pacientes en casa o en el trabajo.

Un osteópata competente conoce los límites de la osteopatía y puede aconsejar a su paciente a pasar exámenes y análisis complementarios o a consultar otro especialista.

La Osteopatía Craneal.

Los huesos del cráneo no se sueldan nunca completamente, y están animados por pequeños movimientos casi imperceptibles. El osteópata craneal, después de haber realizado un diagnostico de las diferentes anomalías, obra sobre las suturas craneales ejerciendo ligeras presiones sobre la bóveda craneal o simplemente siguiendo las tensiones para hacer ceder ciertos “bloqueos”.

El osteópata tiene en cuenta también el hueso sacro (hueso terminal de la columna vertebral) pues éste funciona junto con el cráneo como un mecanismo de péndulo (el cráneo) y balancín (el sacro) para equilibrar nuestro cuerpo.

La osteopatía craneal se utiliza en el bebe y el niño joven, a título preventivo y curativo de ciertas patologías crónicas, como el insomnio, el sueño agitado, la falta de apetito, las infecciones crónicas, la falta de defensas. Al igual que en el adulto, para restablecer el buen funcionamiento del organismo.

Una consulta osteopática craneal no se improvisa y requiere del practicante, un verdadero conocimiento psicológico del niño o adulto, mucha habilidad, ternura y precisión en la práctica para escuchar y analizar los diferentes “bloqueos” de las suturas craneales.

El Movimiento Respiratorio Primario (MRP).

Alumno de Still, W.G. Sutherland en 1920 elabora el concepto de movimiento respiratorio primario.

El movimiento Respiratorio Primario es un movimiento rítmico involuntario de expansión y retracción que toma origen en el cerebro y comporta la fluctuación del líquido céfalo-raquídeo, la acción de membranas intra-craneales (que son la “dura-madre”, la tienda del cerebelo y la hoz del cerebro) e intra-espinales y la movilidad de los huesos del cráneo.

El MRP es perceptible en todo el cuerpo por los osteópatas y puede ser modificado en caso de un disfuncionamiento por medio de ligeras manipulaciones. Además está íntimamente ligado al funcionamiento del organismo y aparece antes del nacimiento (antes de la respiración pulmonar llamada “respiración secundaria”).

¡¡Tu cuerpo te lo agradecera!!